EL ARTE DE TRADUCIR: UN DURO TRABAJO POCO RECONOCIDO

EL ARTE DE TRADUCIR: UN DURO TRABAJO POCO RECONOCIDO

Señalábamos en una entrada anterior de esta web (Traducir Lorca al inglés: Take this Waltz) que “traducir un poema a otra lengua era una tarea muy complicada. Hacer de ello una obra de arte solamente está en manos de unos pocos genios”. Traducir no es otra cosa que transformar las palabras de un lenguaje a otro. Parece simple, pero constituye un duro trabajo muy pocas veces reconocido. Cuando, además, se trata de traducir una obra literaria, estamos sobrepasando la frontera que existe entre los conocimientos técnicos de los idiomas y de los contextos social, cultural e histórico de los países, y entrando en la esfera artística, imprescindible para que el traductor realice un trabajo de calidad.

Rocío Cerón, poetisa mexicana

Rocío Cerón, poetisa mexicana

“Trasladar de un idioma a otro es una odisea. Pero en el caso de un poema las cosas se tornan más difíciles que en la narrativa. Hay que ser muy puntual con las palabras y poner especial atención en la mirada y las intenciones del poeta”, señala la poetisa mexicana Rocío Cerón, cuya obra Diorama ganó el “Best Translated Book Awards 2015”, uno de los premios más reconocidos en el ámbito de la traducción literaria en Estados Unidos.

Para lograr una buena versión bilingüe de su libro premiado, tuvo que trabajar cinco duros meses junto a su traductora Anna Rosenwong. Admite la dificultad que supusieron la gran cantidad de localismos mexicanos y latinoamericanos contenidos en la obra, aunque en esta ocasión el galardón obtenido, dotado con 10.000 dólares, ha recompensado el esfuerzo realizado. Pero raras veces es así. En general, afirma Cerón, no hay buenas remuneraciones para los traductores. “En realidad muchos lo hacemos por el simple gusto de traer al español a escritores que nos agradan”.

Portada de la traducción al inglés de "Diorama"

Portada de la traducción al inglés de “Diorama”

En palabras de Tereza Semotamová, traductora del alemán al checo, traducir “… es una gran responsabilidad. Traducir es algo que genera incertidumbre porque nunca sabes si fuiste lo suficientemente preciso. Se hacen muchas búsquedas, siempre hay que comprobar cosas y preguntar a amigos”.

“Si un poema no cuenta con una buena traducción, los versos no cantan, no se abren”. Así resume Cerón, cuya obra, además de al inglés, ha sido llevada al sueco, francés, finés y alemán, la importancia del traductor. Sostiene que un buen traductor es un “transcreador” que, además de conocer a la perfección el fraseo y el ritmo, entiende y escucha las imágenes que habitan siempre dentro de un poema.

 Filip Drlík en plena actuación

Filip Drlík en plena actuación

En esta misma idea redunda el cantautor checo Filip Drlík. Filip, que escribe música en checo a partir de música original inglesa, indica que “traducir poemas y novelas me ayuda a pensar acerca de otras metáforas y expande mi visión de la utilización del vocabulario. Traducir es un arte en sí mismo porque sólo se habla del trabajo realizado cuando se hace algo mal. Si hay un error todo el mundo habla de él, si la traducción está bien nadie dice nada”.

Fuentes: EuronewsEl Financiero

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