LOS IDIOMAS MÁS DIFÍCILES O MÁS FÁCILES DE APRENDER

LOS IDIOMAS MÁS DIFÍCILES O MÁS FÁCILES DE APRENDER

LOS IDIOMAS MÁS DIFÍCILES O MÁS FÁCILES DE APRENDER

idiomas

¿Cuáles son los idiomas más difíciles de aprender?¿Y los más fáciles? Son estas dos de esas cuestiones que destacan por su subjetividad. Evidentemente, pensará el lector avezado, dependerá de la lengua materna de cada uno. Y de las facilidades que se tengan para los idiomas. O de otra multitud de variables. En cualquier caso, he visto que este es uno de esos temas que despiertan cierta curiosidad en la Red. Veamos si somos capaces de sacar alguna conclusión inteligente.

Sabemos que los estadounidenses son aficionados a estudiar asuntos de lo más variopinto. Así, encontramos que el Instituto del Servicio Exterior del Departamento de Estado de EE.UU. ha dividido los idiomas en función de la dificultad de aprenderlos, basándose en la cantidad de tiempo que tarda un hablante nativo norteamericano en dominar el habla y la lectura. Se concluye que la dificultad para aprender cada lengua depende, como ya habíamos señalado, de múltiples factores como por ejemplo:

  • Lo cerca que esté del idioma nativo o de otros que conozcas
  • Lo complejo que sea
  • Cuántas horas a la semana dedicas a aprenderlo
  • Los recursos de aprendizaje del idioma disponibles
  • La motivación

Hasta ahora nada que no supiéramos o pudiéramos imaginarnos. Alguno hasta pensará que tampoco había que ser un lince para esto. En cualquier caso, no seamos críticos antes de ver los resultados:

Idiomas fáciles:

Inglés, español, francés, portugués... ¿Son éstos los idiomas más fáciles de aprender?

Inglés, español, francés, portugués… ¿Son éstos los idiomas más fáciles de aprender?

Según los norteamericanos, para dominar estos idiomas, un hablante nativo inglés necesitaría entre 22 y 23 semanas, y entre 575 y 600 horas de clase. Serían los considerados como “estrechamente relacionados” con el inglés:

  • Español: Muy influenciado por el latín y con ciertas influencias árabes, se habla como se escribe y tiene muchas menos irregularidades que otras lenguas romances.
  • Portugués: Cuenta con una pronunciación fácil de dominar, un vocabulario de los más sencillos y una conjugación verbal muy similar a la del resto de lenguas romances.
  • Francés: Es también una lengua romance, que comparte formas verbales con el español así como el hecho de que los sustantivos varían según el género. La pronunciación es un poco más difícil, debido a la gran cantidad de sonidos nasales y guturales por un lado, y las letras silenciosas por el otro, letras que son mudas según la posición que tengan.
  • Italiano: Tiene una gramática muy similar a otras lenguas romances, pero menos formas verbales irregulares que el español o en francés.
  • Rumano: Otra lengua romance, probablemente el idioma actual más parecido al latín, del cual ha preservado gran parte de la estructura gramatical, aunque está influenciado por los idiomas eslavos y húngaros, de los que toma muchos términos cotidianos.
  • Neerlandés: Vulgarmente conocido como holandés, deriva, como el inglés, de la familia de idiomas germánicos occidentales. Podría considerarse puente entre el inglés y el alemán.
  • Sueco: Otra lengua germánica, tiene vocabulario y la sintaxis en común con el inglés. Además, comparten muchas de las reglas de conjugación verbal. La pronunciación puede ser complicada al principio, con nueve vocales y el sonido “sje”, que solamente existe en sueco.
  • Afrikaans: Emparentado con el neerlandés o holandés, siendo mutuamente inteligibles. La fonética y la pronunciación son parecidas a las del inglés, salvo por la “g”, más parecida a un “jt”.
  • Noruego: También de origen germánico, las formas verbales son relativamente coser y cantar en noruego, sin que exista conjugación relativa a persona o número. Por ejemplo, el pasado se forma con un simple sufijo “-e”, mientras que para el futuro basta con el auxiliar “vil”.

Vemos que los hispanohablantes coincidiríamos solamente con parte de este listado, y con seguridad sustituiríamos algunas de las lenguas germánicas por otros idioma como el Inglés. Aunque también es de origen germánico,  presenta, además de su familiaridad, determinadas ventajas como un vocabulario muy sencillo, gramática fácil y una conjugación de los verbos bastante simple. El escollo principal es la pronunciación. La trampa está en que las palabras no necesariamente se pronuncian como están escritas y que el inglés tiene 20 vocales/diptongos, mientras que el español solamente 10.

Idiomas con dificultad media:

Para que el hablante de inglés llegara a dominar estos idiomas necesitaría 44 semanas y unas 1.110 horas de clase. O eso dicen los del Departamento de Estado de EE.UU . Aunque, tras un rápido vistazo al listado, yo habría cambiado eso de “dificultad media” por difíciles:

  • Hindi: Es, junto al urdu (lengua oficial de la República Islámica de Pakistán), una variedad lingüística del idioma indostánico, siendo ambos son mutuamente inteligibles. Sus diferencias sobre todo se reducen al sistema de escritura, que en el caso del hindi es el alfabeto del sánscrito denominado “devanagari”, mientras que el urdu emplea una forma del alfabeto árabe. Aunque su gramática es una simplificación de la del sánscrito, es una lengua muy compleja y ornamental con un vocabulario muy extenso.
El complicado alfabeto sánscrito

Un ejemplo del alfabeto sánscrito diseccionado

  • Ruso: Tiene una gramática casi imposible  de aprender por su escasez de normas, muchas variaciones, gran variedad de acentos y el prolífico uso de prefijos y sufijos que  cambian el significado completo de la oración. Además cuenta con un alfabeto cirílico.
  • Vietnamita: Es, como el chino mandarín, una lengua tonal lo que ya implica una dificultad importante para su aprendizaje. Aunque contiene mucho vocabulario proveniente del chino, y se escribía usando los ideogramas chinos antes del siglo XX, actualmente usa el alfabeto latino, aunque con muchos acentos diacríticos para escribir.
  • Turco: Es una lengua aglutinante, como el euskera o el japonés, y por tanto se basa en un sistema de afijos añadidos a la raíz de las palabras que permiten expresar gran cantidad de significados con pocas palabras. Su morfología no suele tener excepciones y es altamente regular. No existe el género gramatical. Ha tenido varios sistemas de escritura, aunque a principios del pasado siglo abandonó los caracteres árabes que fueron sustituidos por el actual alfabeto turco, basado en el latino, pero con sus peculiaridades.
  • Polaco: Aunque muchos no lo saben está considerado una de las lenguas más difíciles del mundo por su vocabulario, casi comparable al del mismísimo latín, contando también con diferentes declinaciones de sustantivos que modifican el significado de la oración.
  • Tailandés: Es una lengua tonal y analítica. La combinación de tonalidad, una ortografía compleja, con un alfabeto propio derivado del camboyano, y una fonología distintiva puede dificultar el estudio del tailandés (también conocido como siamés) a los que no conozcan previamente una lengua similar.
Alfabeto del tailandés o siamés

Alfabeto del tailandés o siamés

  • Serbio: Esta lengua eslava se escribe tanto en alfabeto latín como en cirílico. Como en el resto de idiomas eslavos con sistema de casos, los adjetivos se declinan de forma ligeramente distinta a los sustantivos. Se distinguen tres géneros gramaticales: masculino, femenino y neutro. Dentro del género masculino, se establece una distinción entre animado y no animado.
  • Griego: Su complicado alfabeto se suma a la pronunciación y entonación que cambian por completo el sentido y significado de la oración y que pueden provocar diversos malentendidos.
  • Hebreo: Se escribe, al igual que sucede con el árabe, de derecha a izquierda. No obstante, el principal escollo es la existencia de un alfabeto propio cuyas letras tienen una extrema complejidad de pronunciación.
  • Finés: Está muy cercanamente emparentado con el estonio, con el que comparte muchas características y vocabulario. Se trata, de entrada, de un idioma muy exigente,  porque es un idioma muy sintético. Tanto los sustantivos como los verbos tienen numerosas declinaciones, unas más frecuentes y otras no tanto.

Idiomas difíciles:

Llegar a dominarlos llevaría al menos 88 semanas, es decir, 1,69 años y un total de 2.200 clases. En esta categoría, la crème de la crème en lo que a lenguas muy complicadas se refiere,  incluiríamos las que nos imaginamos desde un principio:

  • Árabe: El principal problema para aprender este idioma, es que debes cambiar tus esquemas: empezarás a escribir por la derecha y terminarás la línea por la izquierda. Además, posee pocas palabras que se parezcan a las de las lenguas europeas y el árabe escrito también usa un menor número de vocales, lo que puede dificultar la lectura del idioma. Sin olvidar que utiliza su propio alfabeto.
  • Chino Mandarín: Otra de las joyas de la corona. Es un lenguaje tonal, en el que el significado de una palabra cambia en función del tono con que se pronuncia. Sin olvidar que consta de miles de caracteres (para que una persona no sea considerada analfabeta debe conocer 3 mil ideogramas) y un sistema de escritura muy complejo.
  • Japonés: Con más de 10.000 caracteres, denominados “kanji”, dos alfabetos fonéticos y una estructura tremendamente jerárquica esta lengua llena de ideogramas resulta todo un reto.
Yasumi, el kanji japonés para descansar

Yasumi, el kanji japonés que significa descansar

  • Coreano: Posee diferentes estructuras de oraciones y sintácticas. Si añadimos las complejas conjugaciones verbales, este idioma puede ser un auténtico galimatías para los interesados en su aprendizaje. Además, el coreano escrito también se basa en algunos caracteres del chino.

Fuentes: El Viajero FisgónPerú.com, Forbes, matadornetwork, , ABC, This is FinlandInfoidiomas , Instituto de Indología, Wikipedia

Social Share

Related Posts

Leave a reply

Facebook IconG+