SI SE PIERDE UN IDIOMA, SE PIERDE UNA FORMA DE PENSAR

SI SE PIERDE UN IDIOMA, SE PIERDE UNA FORMA DE PENSAR

Algunos vocablos en lengua tseltal

Algunos vocablos en lengua tseltal

Unas semanas atrás hablábamos en esta web de los idiomas en peligro de extinción. Señalábamos que, según estimaciones de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) “si nada se hace, la mitad de los 6.000 idiomas hablados actualmente desaparecerá a finales de este siglo. Con la desaparición de las lenguas no escritas y no documentadas, la humanidad no sólo perdería una gran riqueza cultural, sino también conocimientos ancestrales contenidos, en particular, en las lenguas indígenas”. Indicábamos asimismo las razones que  a juicio de los lingüistas hacen tan importante que una lengua no deje de existir:
  • las lenguas son conductos del patrimonio de la humanidad. Son a menudo la única manera de transmitir canciones, historias y poemas de una comunidad.
  • Las lenguas también transmiten culturas: Sin el lenguaje, la cultura misma podría tambalearse o incluso desaparecer.
  • La riqueza de la sabiduría.
  • Las lenguas son formas de interpretar el mundo y no hay dos que sean iguales. Diferentes lenguas proporcionan distintas vías de pensamiento y marcos para pensar y resolver problemas.
Logo de la ONG Ayuda en Acción

Logo de la ONG Ayuda en Acción

Pocos días atrás caía en nuestras manos un interesante artículo publicado en el Blog que la ONG Ayuda en Acción tiene alojado en eldiario.es sobre esta espinosa, pero interesante cuestión. Bajo el llamativo epígrafe “Si se pierde un idioma, se pierde una forma de pensar”, este artículo firmado por Ángel González repasaba un proyecto integral de desarrollo rural apoyado por esta ONG desde hace más de 15 años en Guaquitepec (México) y el que la preservación de la cultura tzeltal figura como eje vertebrador.

Guaquitepec es una pequeña población de Chiapas, el Estado más al sur de México y considerado como el más pobre del país. Esta región tropical se dio a conocer tras la revolución encabezada por los Zapatistas hace un par de décadas. Así, como señala Ángel González en su artículo “…la puesta en marcha de la escuela secundaria en Guaquitepec es contemporánea del alzamiento zapatista de 1994 y puede encuadrarse en el mismo proceso de resistencia de las comunidades indígenas. Y como es habitual en Chiapas, un proyecto como este, de origen comunitario y alternativo, ha sido objeto de ataques por las fuerzas sociales que tradicionalmente han detentado el poder en la región. Pero esos ataques no empañan la trayectoria de esta comunidad que ha sabido organizarse, mejorar sus condiciones de vida y sentirse orgullosos de su identidad cultural”.

Chiapas es, asimismo, el segundo estado con mayor porcentaje de población indígena en México, aproximadamente un 30%. Sin embargo, ésta sigue muy poco representada en las instituciones públicas. La consecuencia ha sido un fracaso en las políticas para disminuir las desigualdades, con una continuada marginalización y un limitado acceso a los servicios públicos por parte de la población indígena.

Programa de desarrollo comunitario en la Región Tseltal de Guaquitepec. Foto: Patronato Pro Educación Mexicano

Programa de desarrollo comunitario en la Región Tseltal de Guaquitepec. Foto: Patronato Pro Educación Mexicano

Al visitar Guaquitepec, indica Tanya Khokhar en un artículo publicado en la web de la Kennedy School Review “uno nota que la comunidad ha adoptado un modelo de desarrollo alternativo, basado en la economía sostenible y las prácticas sociales. La comunidad ha desarrollado sus propias estructuras de mercado y sistemas de producción agroecológicos. Los estudiantes en las escuelas comunitarias de Guaquitepec son formados en las técnicas agrarias tradicionales transmitidas por las familias; las clases se dan en Tzeltal, su idioma materno; y las normas culturales indígenas son empleadas ampliamente. Los graduados de secundaria se colocan en la propia comunidad en lugar de emigrar a las ciudades, lo que mantiene el sentimiento de identidad y contrarresta la “fuga de cerebros”. Guaquitepec representa un ejemplo práctico de éxito de la singular ideología Zapatista de autosostenibilidad”. Este proyecto, con un origen eminentemente educativo, se ha extendido a otras áreas (salud, nutrición, desarrollo económico) en busca de la integralidad y la sostenibilidad del modelo.

Volviendo al Blog de Ayuda en Acción, nos encontramos con el testimonio de Alejandro Gutiérrez Álvarez, un joven tseltal que cursó sus estudios de secundaria en la y que destaca la importancia que le dan a preservar la cultura y la lengua del pueblo tseltal, porque como él mismo señala, “si se pierde un idioma, se pierde una forma de pensar”.  Para la gestión de la educación secundaria de la comunidad se adaptó el modelo de educación rural-indígena a la realidad de las comunidades tseltales del estado de Chiapas. Después de la escuela secundaria bilingüe, el modelo se extendió también al nivel superior con el Bachillerato Bartolomé de las Casas, que es del tipo bivalente, lo que en México significa que además del bachillerato normal se estudia una carrera técnica.

Escuela Emiliano Zapata

Escuela Emiliano Zapata. Foto: Blog Ayuda en Acción

“En este proyecto”, continúa Ángel González en su crónica, “el aprendizaje del castellano es también algo esencial, ya que es un instrumento de defensa de sus derechos, una cuestión muy importante para una comunidad indígena”. Según las propias palabras de Jerónimo López Álvarez, coordinador escuela secundaria: “La gran ventaja que hay es que somos de esta región. Hablamos nuestra propia lengua, el tseltal. También el castellano como un puente para poder comunicarnos con el resto de la sociedad”.

El proceso de extinción de un idioma suele alcanzar el punto de crisis después de ser desplazados por otro social, política y económicamente dominante. El tradicional olvido del gobierno mexicano a los pueblos indígenas ha favorecido que la mayoría de la población opte por hablar la lengua oficial, ya que ello es fundamental para acceder a puestos de trabajo, educación y oportunidades. Esto provoca “uno de los problemas a los que se enfrenta toda cultura minoritaria”. Son sus propios miembros, especialmente los más jóvenes, los que la rechazan. “Niegan su identidad cultural y tratan de aislarse y no ser oídos hablando en tzeltal. Pero en Guaquitepec”, continúa el artículo, “después de casi 20 años de trabajo, la percepción cultural es diferente, como nos cuenta Jerónimo: “A nosotros nos interesa que estemos donde estemos seamos tseltales y nunca lo perdamos”. En palabras del propio Alejandro Gutiérrez: “(nosotros) hablamos tseltal incluso cuando vamos a las ciudades, porque saber a la perfección dos idiomas, es algo de lo que presumir”. Como decía Jorge Miguel Cocom Pech en un poema escrito en lengua maya “tu idioma es la casa de tu alma”.

Fuentes: Ayuda en Acción, eldiario.es, Kennedy School ReviewTraductores 2013, Poder Edomex

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